Erótico imaginario

Erótico imaginario

Está quieto el jardín soportando la tarde de un marzo que se anunciara ventoso

Tan fugaz que parece un enero

Penetrado de noche en limoneros y acacias Opalino a lo lejos en la frente del cielo El jardín se estremece por dentro

Entre ramas secas y hojas podridas dormitan escarabajos Libélulas Lagartos Un gato de ocio y maldad acecha una mariposa

De repente una casi invisible neblina desciende y posa su penumbra en la fronda acariciando el nudo de nuestros cuerpos con la misma dulzura lentísima con que yo mitad fuerza mitad miedo beso tu cuello y tu barba de negro cristal Está el jardín oloroso a sudor masculino a saliva de besos profundos que anhelan desatar el torrente del deseo en su cima y que fluyan las savias y descansen los cuerpos