yo que he visto la diferencia, en la sombra que aún proyectan los objetos en mis ojos -esa pasión de reconstruir la pérdida; el despilfarro de la sensación- del único país que no es lejano a donde vas. donde te quedas. sé que en la tablilla de terracota que data del reinado de algún rey, con caligrafía japonesa en forma de surcos están marcados tus días. los días son el lugar donde vivimos no hay otro espacio que la franja que traspasan tus ojos al crepúsculo. no podrás escoger otro lugar que el sirio de los días, su diferencia. Yen esa rajadura entre dos mundos renacer a una especie (más estética) donde podamos vivir otra conciencia de los días sin los despilfarros de cada conquista.