zona de confianza

zona de confianza

te quiero cuando voy a desprenderme y la soledad me aplasta más que la gravedad contra el sonido constante del avión que a veces se hace irregular para que tiemble el abismo no el abismo del aire sino en su vertiginosa y profunda caída en el tiempo. porque las noches son lagunas en las que me asomo bocabajo en un espejo cóncavo en estos países donde los hombres son malos y buenos –como dicen los niños- y uno no sabe quién es porque en ninguno puede reconocerse. es un terror el mundo sin límite de mi cabeza sin un lugar exacto para descansar con los ojos cerrados la tranquilidad de su paisaje. te quiero para no pensar en la muerte y sólo sea ésta una sucesión en el espacio las pequeñas fugas de la luz. para no creer en la soledad de la tierra como una nave oscura vagando por lugares desiertos porque si uno piensa en la muerte es porque cree en el olvido y nunca voy a saber quién soy si dejo la eternidad de los espejos te quiero para romper las ruinas circulares de los días extraños y sentir que tus ojos están en todas partes esperándome esperándome porque uno se inventa unos ojos y apareces: yo he visto tus ojos en las hormigas en una gota de lluvia y en el silencio tus ojos y mis ojos son una coordenada del triángulo de la muerte delatan la oscuridad el pozo negro donde caigo en una trampa de musgo y no puede ser casual esta corrupción de la mirada. te quiero porque fuera de aquí la existencia no tiene misterios y lo inesperado está sólo en lo poseído.