María

María

Dulzura y amargura de los besos en las barcas del Nilo; María de Egipto, túnica del sol y velo azul que rozan los dedos de la noche, los dedos de la brisa y el deseo, viajera pobre, errando de un amor a otro amor en la noche del Nilo enardecida como una boca joven cuando besa; María finalmente arrojada por el huracán en la isla penitente, María con los labios quemados por el azufre del Jordán, María por las arenas, María bajo las palmas, María entre los leones; María alimentada siete años con un pan milagroso, Santa María, quema nuestros corazones en el fuego divino.

Versión de Eduardo Carranza