Aquí pasa el silencio vagabundo...

Aquí pasa el silencio vagabundo…

Aquí pasa el silencio vagabundo. Aquí cae la lluvia de la tarde, y humedece los ojos de cristal. Es la ciudad mi cárcel. Y eres tú mi verdugo. En tus brazos de fieltro me someto al suplicio de tus besos de hielo. Repites los gestos conocidos y penetras mi cuerpo somnoliento. No tengo alma que vuele, cante o gima. Para el amor he muerto.