Muchacha: Ya sonó el despertador. Parece que amanece. Tu marido no tardará en llegar y si me encuentra…
Ya -terrones de azúcar- las estrellas disuélvense en la leche matinal; ya renace la vida pueblerina; ya los gallos comienzan a cantar…
Oigo mugir un buey en la barranca.
Muchacha, tu marido no tardará en llegar…
De “El aula” 1929