Cifra

Cifra

Cómo el dolor me abre el deseo.

Tenderme a la vera de tu cuerpo sospechando las ansias, los temblores, ornar con flores robadas el puente de nuestro aliento intercambiando besos, trozos de tiempo.

El sol se nos metió en los dedos haciendo borbotar el caldo del encuentro.

Al instante le crece permanencia.

Tu latido dialoga con mi pena que sin nosotros notarlo se ha disuelto.

Todo sucumbe al punto, sin embargo, y vuelvo a ser una cifra cualquiera en un cuaderno.

Febrero de 2004