Insomnio

Insomnio

Del vasto territorio del insomnio, de su ilímite páramo de sombra, traigo hilachas de ausencia entre los labios, una huella que me hurta y que te nombra. ¿Qué distancias de fiebre y desvarío por las estribaciones de la aurora recorro suplicante, pierdo, ansío destejiendo la trama de las horas? Cuando estoy por tocarte es ya un vacío la llama de tu voz. Como las hojas de un vendaval atónito y tardío tu fantasma mi sueño desaloja. Me sorprende el lucero soberano creando tu caricia con mis manos.

Mayo de 1994