Anoche tuve audiencia con mi cuerpo, tu fantasma, mis señas personales: indagué en el desánimo, en el cerco de mis fiebres. Obsesos arenales
me circundan y crecen hacia adentro. Me someten sus dunas, a las cuales rehúyo, añoro, niego, miento, encuentro, ofrendando el temblor de mis portales.
Sin que medie la luna te poseo siguiendo de la sangre los puntales. Dichoso itinerario del deseo cuando abrevo mi sed en tus panales.
Cuando el alba se apresta a desvestirse se despiden tus sombras, antes de irse.
Noviembre de 1993