Un cabello de ángel

Un cabello de ángel

Un cabello de ángel colgando del cielo, si no es la espada de Damocles, es soga para el espíritu, gemido equilibrista, que, en él agarrado, puede mecerse sobre la tierra y creer que es la araña de un hilo arrancado de su propio cerebro, cordón umbilical que lo vincula a su nido que está en el azul. Pero no sabemos qué es el norte, qué es el sur, el cenit y la nada, la vida y la muerte, la tierra y el cielo, cuál es el metro que lleva al paraíso y qué aeronave nos conduce al infierno.

De “Poemas colgados de un cabello”