Día de espacio enamorado. Espada y nubes. Oh, mar mío presuroso: celeste entre paredes, nemoroso mar entreabierto. ¡Rama desvelada!
Luna y labio. ¡Ay, amor hundido -nada-, ya en tu horizonte helado, codicioso de muerte, de deseo fatigoso! Eterno mío, flor desesperada.
Borde distante; mi otra vida sola, perdida sin morir: huída quieta; no, pluma y tierra; mar, espuma, ola.
Sombra suelta, sirena adiós, oído. ¡El mar, el mar! Sí, el mar, mar meseta: solo con el amor, con el olvido.