Desnudo

Desnudo

Estoy desnudo, el sol con fuego dice cuanto diría el hombre enamorado. Basta el silencio a confesarlo todo, si tendido en la orilla de algún río el hombre calla y en su pecho, mudo, un sol como el del cielo resplandece.

Ya lo sabemos todo. Que son rojos los labios que se besan en la orilla, que la vida es un breve y dulce abrazo y que con la mañana una alegría sin nombre nos invade silenciosa.

Ya no necesitamos las palabras. Ya basta el sol que besa, basta el río que nos lleva en sus ondas lentamente, el viento que los ojos acaricia, la verde sombra que en la boca tiembla.