Elegía IX

Elegía IX

El patio oye el suspiro de otros días en sus arcos. En las paredes húmedas se estremecen las yedras. Lilas, jazmines y ceIindas tiemblan gozosos en el aire tibio bajo el beso fugaz de las abejas, pero celindas, lilas y jazmines, yedras de oro y arcos ruinosos no saben cómo un día nos amamos.

Llena la fuente está de claras ondas, de agua clara y azul igual que el cielo, la fuente pura y fría a la sombra delgada de las damas de noche que dejan su perfume flotar por la negrura…