El corazón empieza bajo tierra...

El corazón empieza bajo tierra…

El corazón empieza bajo tierra, pero acaba en tus labios y en los míos. La muerte entonces duda en las cornisas y una convalecencia de ojos largos desprende las arrugas del temblor.

No hay que negar que eso nos salva, pero entre tantas cosas tan perdidas no es posible aceptar la salvación.

Y las manos, sin darse cuenta aprenden el gesto incorregible de volver a enterrar el corazón.