Hay que inventar respiraciones nuevas...

Hay que inventar respiraciones nuevas…

Hay que inventar respiraciones nuevas. Respiraciones que no sólo consuman el aire, sino que además lo enriquezcan y hasta lo liberen de ciertas combinaciones taciturnas.

Respiraciones que inhalen además las ondas y los ritmos, la fragancia secreta del tiempo y su disolución entre la bruma.

Respiraciones que acompañen a aquel que las respire.

Respiraciones hacia adentro del sueño, del amor y la muerte.

Y para eso hay que inventar un nuevo aire, unos pulmones más fervientes y un pensamiento que pueda respirarse.

Y si aún faltara algo, habría que inventar también otra forma más concreta del hombre.