La vida nos acorta la vista...

La vida nos acorta la vista…

La vida nos acorta la vista y nos alarga la mirada. ¿Cómo poner otra figura en el paisaje sin desarticularlo como una feria invadida por la tristeza, sin que las nubes o los árboles se despeguen y salten como muñecos desarmados? ¿Cómo poner una palabra en el paisaje sin que el silencio se asuste igual que un animal sorprendido en el bosque o como una procesión que ha perdido su imagen? ¿Cómo poner una muerte en el paisaje sin que se vuelva frío y se sumerja como una flauta con todos los agujeros tapados? ¿Cómo alargar un sueño hasta que sea un punto en el paisaje, una figura, una palabra o la muerte, sin que el paisaje se desintegre como una burbuja? Nosotros ya no podemos dejar de estar en el paisaje siguiente, aunque sea un paisaje en blanco.