Rostro contra rostro...

Rostro contra rostro…

Rostro contra rostro, piedra contra piedra, para que el tiempo no se pudra y conserve su forma de cinta de colores.

Tiempo contra tiempo paciencia contra paciencia, hasta que la piedra tome el dibujo del rostro y el rostro la carne de la piedra.

Corriente de la mirada que no cambia si mira o si no mira, de la mano que es igual cuando toma y cuando da, del corazón análogo para quedarse o para irse.

Piel contra piel, mundo contra mundo, tierra contra la tierra y también contra el cielo, hija de antiguos hijos, bandera para el viento que ella misma ha engendrado.

Entre el sol y el maíz, entre la lluvia y la muerte, pájaro contra pájaro, luz contra luz, flor contra flor, secreto de cobre amalgamado con metal que respira, brujería de un humo que desciende a descontar los siglos.

Sed contra sed, vaso para beber el vaso y derramar el mundo.