Testamento

Testamento

Debo confesar que la he visto desnuda dormir con la luz encendida derrotada al fondo de la cama sucia entre las colchas manchadas por pleitos anteriores

debo confesar que otras bocas han pronunciado sus más austeras cicatrices y se han burlado conmigo de todas las lluvias que carga tan lloradas y la han maltratado como a una perra sarnosa

debo confesar que también desnuda se levanta para ir al baño y lee las cartas que le escribo cuando no estoy Cuando de algún modo me ausento

y la he encontrado en otros labios que descubro por la calle y la he besado en otros rostros ligeramente fríos debo confesar que he salido a oscuras de su cuerpo a cazar otros cuerpos y en esos cuerpos sin lamentos ella está más profunda todavía más cercana sin saberlo como si esas voces que me llaman fueran distintas amarguras como si esa carne extraña conociera ya el rumbo de mis manos.