Pedro Salinas dice en un poema que no quiere dejar de sentir el dolor de la ausencia de la mujer a la que ama porque eso es lo único que le queda de ella: el dolor. No recuerdo sus palabras exactas. Él lo dice mejor que yo. Eran otros tiempos. Salinas está muerto. La mujer a la que amaba también. Pronto lo estaremos todos. La vida es un mero parpadeo. Abre los ojos y ciérralos