Levantóse la casada

Levantóse la casada

Levantóse la casada una mañana al jardín, dicen que a gozar del fresco: « ¡Más le valiera dormir! » Esperando a su galán a sueño breve y sutil, le ha dado amor mala noche. «¡Más le valiera dormir! » Sobre la madeja bella que al amor revuelve en sí sale arrojando una roca. «¡Más le valiera dormir!» Gorguera saca de negro, turquesado el faldellín, y a medio vestir la ropa. «¡Más le valiera dormir!» A la salida del huerto torcido se le ha un chapín, de que quedó lastimada. «¡Más le valiera dormir!» Pasando más adelante al coger un alhelí le picó el dedo una abeja. «¡Más le valiera dormir!» Con tanto azar no descansa; sale enamorada al fin buscando a aquel que bien ama. «¡Más le valiera dormir!» Aquí mira, aquí se para; nada halla aquí ni allí, hasta ver lo que no quiso. «¡Más le valiera dormir!» A su amante halla muerto, y al marido junto a sí, que remató entrambas vidas. «¡Más le valiera dormir!»