Romance de rosa fresca

Romance de rosa fresca

¡Rosa fresca, rosa fresca, tan garrida y con amor, cuando yo os tuve en mis brazos, non vos supe servir, non: y agora que vos servía non vos puedo yo haber, non!

  • Vuestra fue la culpa, amigo, vuestra fue, que mía non; enviásteme una carta con un vuestro servidor, y, en lugar de recaudar él dijera otra razón: que érades casado amigo, allá en tierras de León; que tenéis mujer hermosa e hijos como una flor.
  • Quien vos lo dijo, señora, non vos dijo verdad, non; que yo nunca entré en Castilla ni allá en tierras de León, sino cuando era pequeño, que non sabía de amor.