Romance del cazador cazado

Romance del cazador cazado

Pensando al amor cazar, yo me hice cazador, y a mí cazóme el amor. Entré muy descuidado en el monte de Cupido, por ver si había venado y hallé un ciervo escondido: muy a paso sin ruido arrojéle un pasador, y a mí cazóme el amor. Desque herido le vi empecé a correr tras él, y corriendo me perdí por una sierra cruel; pero al fin vi un vergel, que sois vos, lleno de flor, y allí cazóme el amor.