Todo se dio en el pulso...

Todo se dio en el pulso…

Todo se dio en el pulso, en un forcejeo celoso, medianoche de agujeros de odio que ahogan tus dedos de alga, niños compitiendo como faros; sin embargo hubiera sido fácil en esta insaciabilidad el verano de la risa, la red tendida ante la ruina, ceñida tela para exorcizar la locura, el dopaje, Todo se dio a medianoche. De “Despedida del sueño de Venus”