Pobre alma sola...

Pobre alma sola…

¡Pobre alma sola!, no te entristezcas, deja que pasen, deja que lleguen la primavera y el triste otoño, ora el estío y ora las nieves;

que no tan sólo para ti corren horas y meses; todo contigo, seres y mundos de prisa marchan, todo envejece;

que hoy, mañana, antes y ahora, lo mismo siempre, hombres y frutos, plantas y flores, vienen y vanse, nacen y mueren.

Cuando te apene lo que atrás dejas, recuerda siempre que es más dichoso quien de la vida mayor espacio corrido tiene.