He llegado al inicio...

He llegado al inicio…

He llegado al inicio, como quien se extravía bajo la rotación laberíntica de un bosque sin raíces.

Y doy vueltas Y vueltas sobre mi propia herida tras la única gasa que macera el silencio y su drenaje, la dársena del tiempo.

He llegado al inicio y mi nombre no era más allá de un abismo sin aliento y mi cuerpo sin nombre se llenaba de lámparas y niñas, perdía pie sin reservar la hierba.

Y mi arena se oía crepitar hasta el fondo sobre el granizo muerto.

He llegado al inicio sin saber hacia dónde desvivirme, sin creer en la muerte de las olas, habitando la ausencia de mí misma

Y no encuentro el reloj que repare mi arena.

De “Lámparas de arena” 2000