Tiempo de opacidad...

Tiempo de opacidad…

Tiempo de opacidad, de desencuentro.

Hay mujeres que lloran tras los escaparates de los supermercados, golpeando las lunas de las lamentaciones, en las monumentales góndolas de los productos lácteos, de las niños sin nombre de las huevos de alondra lacerados, maraña de retales.

Los acomodadores desatrancan la lluvia en los vestíbulos desiertos de los cines donde rompen los pájaros y las olas de nadie.

Olvido sin memoria, olvido fructifica, olvido da su fruto. Lo dicen los anuncios las ofertas y las liquidaciones, los oídos que tocan los ojos que olfatean los labios que te miran mientras muerdes un pedazo de invierno en el fondo de un beso.

De “Lámparas de arena” 2000