Recostado en su placer el día...

Recostado en su placer el día…

Recostado en su placer, el día de estatuas y rejas enfloradas nos dice, amiga, que morimos; y como si al azar mordieras una manzana, resplandeces de dulces dientes y de labios.

Y las lágrimas que están llenando, la carne que muerdes, las rosas del polvo que abres y aguirnaldas, festivamente se entristecen; y se enrosca en torno d tu brazo la serpiente roja de estío.

Suena la lluvia de la noche cayendo al azar, como el azúcar de una manzana desangrada. De estatuas y rejas cenizas nace una boca, y nombra el alba. y dulce y de sombras resplandeces.