Y nuevamente abril a flor de cielo...

Y nuevamente abril a flor de cielo…

Y nuevamente abril a flor de cielo abre tus manos tibias, y yo canto el júbilo entrañable y el espanto que en mi sangre derramas con tu anhelo.

Amo la gravidez del alma, el vuelo por la caricia que hasta ti levanto, y el fuego triste hallado en el quebranto de la distancia -aborrecible velo- .

Amor: abril, tu cómplice, desvía la ruta del temor que disminuye y disfraza de fiesta su agonía.

Eres abril de nuevo, amor, y nada escapa de tu ser: todo confluye a cobrar plenitud en tu mirada.