Bandera que aprisiona el aliento de Abril, corona tu torre de marfil
Cual princesa encantada, eres mimada por un hada de rosado color.
Las rosas que tú pises tu boca han de envidiar; los lises tu pureza estelar.
Carrera de Atalanta lleva tu dicha en flor; y canta tu nombre un ruiseñor.
Y si meditabunda sientes pena fugaz, inunda luz celeste tu faz.
Ronsard, lira de Galia, te daría un rondel, Italia te brindara al pincel. para que la corona tuvieses, celestial Madona, en un lienzo inmortal.
Ten al laurel cariño, hoy, cuando aspiro a que vaya a ornar tu corpiño mi rimado bouquet.