A Berta

A Berta

Ya que eres grata como el cariño ya que eres bella como el querub, ya que eres blanca como el armiño, ¡sé siempre ingenua, sé siempre tú!

El torpe engaño que el vicio fragua nunca se aviene con la virtud. ¡Sé transparente como es el agua, como es el aire, como es la luz

Que tu palabra -dulce armonía que tu alma exhala como un laúd, como una alondra que anuncia el día presa en la sombra que flota aún-

sea un arroyo sereno y puro do, al inclinarme como un saúz, mire las guijas del fondo oscuro y las estrellas del cielo azul.