Copo de nieve

Copo de nieve

Para endulzar un poco tus desvíos fijas en mí tu angelical mirada y hundes tus dedos pálidos y fríos en mi oscura melena alborotada.

¡Pero en vano, mujer! No me consuelas. Estamos separados por un mundo. ¿Por qué, si eres la nieve, no me hielas? ¿Por qué, si soy el fuego, no te fundo?

Tu mano espiritual y transparente, cuando acaricia mi cabeza esclava, es el copo glacial sobre el ardiente volcán cubierto de ceniza y lava.