Bajo el velo del agua transparente impregnada de rayos luminosos, estambres y pistilos pudorosos se citan, para amarse, en el ambiente.
Atravesando el líquido luciente asómanse los tallos amorosos, y a los himnos del viento rumorosos los desposa la luz resplandeciente.
A la vez en las frondas escondidos, cuántas dulces escenas misteriosas entre los bosques formarán los nidos.
El lento desplegarse de las rosas, el crujir de los granos, los latidos… ¡Oh concierto invisible de las cosas!