De ti una sombra se desprende que la mía muerta parece si al movimiento oscila o rompe azulinas aguas frescas a orillas del Ánapo, al que vuelvo esta noche en que marzo lunar me incitó, rico ya de alas y de hierbas.
No sólo de sombra vivo, que tierra y sol y dulce don de agua nuevos follajes te dieron en tanto yo me inclino y seco palpo en mi rostro tu corteza.