En el preciso tiempo humano

En el preciso tiempo humano

Yace en el viento de profunda luz la amada del tiempo de las palomas. De mí de aguas de hojas, sola entre los vivos, oh dilecta, hablas; y la desnuda noche tu voz consuela de lucientes ardores y leticias.

Nos decepcionó la belleza, y la desaparición de toda forma y memoria, el lábil movimiento revelado a los afectos a imagen de los internos fulgores.

Pero de tu sangre profunda, en el preciso tiempo humano, renaceremos sin dolor. * * * * *