Isotermia

Isotermia

Te supe un condenado otoño al ras de las cortezas en el sinuoso curso de meandros

Choque brutal de pupilas perplejas vorágine apretando estupro con el cielo acunándonos el vértigo Iniciados babilonios

te supe a media voz Con un deseo mágico rozándonos tobillos los secretos más profundos del pecado

Sabía que existías que te extendías grave en severos firmamentos que conjugabas hechizos y serpientes

Que mecías tu cuerpo entre sombras ajenas y neblina que tu gula era salvaje que te enviaba Belili el infernal

Me convenció tu juego irreverente tu descarnada afrenta Tu azul arcano tu ser de sorpresiva ráfaga encantador heraldo

Y pregunté mil cosas esa noche Era otoño Contestabas de perfil repasando obrajes de tu lengua por mis labios

Desbaratamos trágicas hipótesis empanadas ordalías amable triunfó la rosa de los vientos y mi mano fue a tu mano

Sentimos nos unía la línea el tiempo el color Robando el paraíso lo trepamos entre estelas jeroglíficas colmamos tabernáculos de Ishtar con corderos y un buey blanco

Ondulando recíprocos por una ciencia infusa por una rara geometría acortando distancias de mortales ufanos entre sables curvos propicia luna vino en cráteras

Tu calor era regresando del exilio Incontenidas pasiones estallaban las arterias Isotérmicos derruimos prologales muros del temor o la vergüenza

Aquella noche la primera Era otoño Estación para gente de «savoir vivre» de «savoir faire» Nosotros

Aquella vez se perdieron tus ojos en los míos y yo sin detener el alma logré despedazar a tu tristeza