Conduciendo de noche

Conduciendo de noche

Los olores cotidianos eran nuevos en el viaje nocturno a través de Francia: lluvia y heno y bosques en el aire creaban cálidas corrientes de aire en el coche abierto.

Los postes blanqueaban sin cesar. Montreuil, Abbeville, Beauvais se prometían, prometían, llegaban y se iban, garantizando cada lugar el cumplimiento de su nombre.

Una tardía trilladora gruñía por el sendero sangrando semillas a través de su luz. Un incendio forestal se extinguía. Uno a uno cerraban los pequeños cafés.

Pensé en ti de forma continua unas mil millas al sur donde Italia apoya su lomo en Francia en la esfera oscurecida. Tu cotidianeidad se renovó allí. De “Puerta a la oscuridad” 1969 Versión de Vicente Forés y Jenaro Talens