«¡Va, vete ya! Hijo, corre como el diablo y dile a tu madre que intente encontrarme una burbuja para el nivel del espíritu y un nuevo nudo para esta corbata».
Pero aún así estaba contento, lo sé, cuando planté cara, responsabilizándolo a él con una sonrisa que superaba su sonrisa y su encargo de bufón, esperando el siguiente movimiento en el huego.
De “El nivel del espíritu” 1995 Versión de Vicente Forés y Jenaro Talens