Estoy sobre tu sol y tu sonrisa. Para mi dalia busco luz y canto en la guitarra tierna de tu brisa desatada en el pecho con quebranto.
Funda a mi cielo bajo tu divisa de playa abierta y mariposa, en tanto, fluye el rumor caliente que agoniza en mi frente, sus alas en espanto.
Deja tu flor fluyente y veladora en la ribera dulce que te implora mi pez soñando por tu madrugada.
A mis palomas dale norte y flecha, ata mis pulsos, grábame tu fecha, y siémbrame en tu tierra desvelada.