Vigilia

Vigilia

En la noche sin mástiles goteaba tu silencio. De su carne y penumbra el hombre se olvidaba. nada más que la queja de un cielo peregrino apagando veleros en el pecho sonámbulo, y hacia la ignota cifra el sueño marinero. Calles de la noche, aire desierto, reino donde muertos y vivos maduran sus granadas navegando entre brújulas de esperanza y quejumbre. En la espalda del tiempo sellada por mi frente resbala el ángel diestro que el espejo me esconde…