Corta changó, con tu espada...

Corta changó, con tu espada…

Corta, Changó con tu espada el alcohol, y haz que ese río crecido, no bien vacío, vuelva a su cauce y, saciada tanta sed, halle morada el nadador a la orilla de tu fuente y en tu arcilla. Que la sangre que consagras dé su fuerza a las bisagras del puño y de la rodilla.