Flauta. Son. La madrugada...

Flauta. Son. La madrugada…

Flauta. Son. La madrugada se descompone en su prisma de grises donde se abisma el gris de tu voz rajada. Blanco. La línea borrada de una guitarra. Lo sabes: corresponden con los graves las diferentes texturas del tres. El color sutura y da el compás de las claves.