Recuerda

Recuerda

El día de amistad en que nos encontramos, recuerda; Recuerda los días de fervoroso quebranto, Recuerda. El dolor en mi paladar es como veneno amargo: El grito en nuestras fiestas: «¡Que sea grato!», Recuerda. Puede que se hayan olvidado mis amigos; Pero yo miles de veces ese gentío Recuerdo. Y ahora, por la cadena de la desgracia atado, A los que agradecidos mi bien buscaron Recuerdo. Aunque mil ríos de mis ojos surjan, Yo, Zindarud, que los jardineros cuidan Recuerdo.

Y aplastado por inconsolable dolor, Los que trajeron solaz a mi aflicción Recuerdo.

No saldrán más secretos de los labios de Hafiz: A los que los guardaron, ay de mí, Recuerdo.

De “El despertar del amor” Editorial Sufi 2ª Edición 2003 Versión de Carmen Liaño