Con el dolor de la mortal herida...

Con el dolor de la mortal herida…

Con el dolor de la mortal herida, de un agravio de amor me lamentaba, y por ver si la muerte se llegaba procuraba que fuese más crecida.

Toda en el mal el alma divertida, pena por pena su dolor sumaba, y en cada circunstancia ponderaba que sobraban mil muertes a una vida.

Y cuando, al golpe de uno y otro tiro rendido el corazón, daba penoso señas de dar el último suspiro,

No sé con qué destino prodigioso volví a mi acuerdo y dije: qué me admiro? Quién en amor ha sido más dichoso?