Yo no puedo tenerte ni dejarte...

Yo no puedo tenerte ni dejarte…

Yo no puedo tenerte ni dejarte, ni sé por qué, al dejarte o al tenerte, se encuentra un no sé qué para quererte y muchos sí sé qué para olvidarte.

Pues ni quieres dejarme ni enmendarte, yo templaré mi corazón de suerte que la mitad se incline a aborrecerte aunque la otra mitad se incline a amarte.

Si ello es fuerza querernos, haya modo, que es morir el estar siempre riñendo: no se hable más en celo y en sospecha,

y quien da la mitad, no quiera el todo; y cuando me la estás allá haciendo, sabe que estoy haciendo la deshecha.