Hongos

Hongos

De noche, muy blancos, discretos, muy silenciosos

nuestros pies, nuestras narices captan la tierra, el aire.

Nadie nos ve, para, traiciona; los granos abren

paso, los puños púas apartan y hojas tupidas,

incluso alfombras. Mallos, arrietes, sordos y ciegos,

del todo mudos, agrandan grietas, sondean huecos.

De agua vivimos, de migas de aire, suaves pedimos: o todo o nada. ¡Somos tantísimos! ¡Somos tantísimos!

Somos estantes, mesas, muy dóciles y comestibles,

entrometidos involuntarios. Somos fecundos:

mañana el mundo será ya nuestro: ya os avisamos.