Qué quiere el día de mí y me hace preguntas, cientos de miles de preguntas y me presenta nombres y revuelve mi estupidez con su llanto…
Qué quiere el día de mí y me clava en árboles gruesos, se limpian su sangre en mi rabillo del ojo, y la sangre no me deja ver la tierra, nada…
Qué quiere el día de mí, me clava estaquillas en la carne y me hace cantar…