Figuras susurrantes te cubrieron de tinieblas, rompieron cadenas, donde tú estabas, te azotaron con azotes de pájaros… Monumento de tedio en las colinas heladas, los días se levantan negros y tú en tu hambre.
Al final de la tumba escuché tu voz en la protesta de la corneja, con viles mentiras te até a las orillas del río…
¿Pues quién escribió antes que yo que nadie vivió antes que tú y nadie murió, y nadie estuvo en mí,
quién escribió antes que yo que la primavera era invierno y el invierno primavera, quién escribió antes que yo: ésos eran nuestros nombres: un verde negro, un rojo mate,
quién escribió antes que yo cómo entraba en las frías tumbas el viento frío y la muerte fría?
tú en tu sombra, tú en tu despertar, tú en tu tiempo, tú en tu gloria, tú en tu palabra, ¡tú!
Sobrevivir a las órdenes de la noche, tú te refugias en los libros, a mí me retiene la tierra con sus pensamientos.
1 … contemplar cómo cava el topo…
3 antes que la rosa la espina, antes que la luz la sombra, antes que la vejez la muerte…
5 Entonces comparecí ante ti y entré en tu sufrimiento como si fueras una basura y pudieras soportarme…
8 Mi zapato prueba la tristeza de las canciones y pocos cantan conmigo, hoy ninguno, ya no sé por qué todos callan…
9 Director de mi oración, te exprimo los ojos incapaces, con lengua abierta hablo a los jornaleros, en tu nombre refreno la discordia con el sueño… con la copa del árbol…
11 La muerte bajó por fin a la vida, mató a muchos mientras despertaban, y se puso al trabajo, cansada, impasible.