Conversación galante

Conversación galante

Yo observo: «¡Nuestra amiga sentimental, la luna! O quizás (es fantástico, confieso) puede ser el globo del Preste Juan o una vieja y abollada linterna colgada en lo alto para alumbrar a los pobres viajeros en su angustia». Y ella entonces: «¡Cómo divagas!»

Y yo entonces: «Alguien urde en las teclas ese exquisito nocturno, con el cual explicamos la noche y el claro de luna; música que agarramos para materializar nuestra propia vacuidad». Y ella entonces: «¿Te refieres a mí?» «Oh no, soy yo quien soy inane».

«Tú, señora, eres la eterna humorista, la eterna enemiga de lo absoluto, ¡dando a nuestro vago humor el más leve giro!, con tu aire indiferente e imperioso para refutar de un golpe nuestra loca poética». Y «¿Pero es que hablamos tan en serio?» Versión de Jaime Tello