Miércoles de ceniza

Miércoles de ceniza

I Porque no abrigo esperanzas de volver otra vez porque no abrigo esperanzas porque no abrigo esperanzas de volver ansiando el donde este hombre de este otro sus andanzas no lucho por llegar hacia esas cosas (¿Por qué no ha de abrir el halcón sus alas ya andrajosas?) ¿Por qué he de lamentar el perdido poder del reino usual ?

Porque no abrigo esperanzas de conocer otra vez la cierta hora de tan incierta gloria porque no pienso así y porque sé que no conoceré la única veraz potencia transitoria puesto que he de beber, ahí, donde florecen los árboles y las vertientes fluyen, porque otra vez no hay nada. Porque yo sé que el tiempo es siempre tiempo y que el lugar es siempre y solamente un lugar y que lo que es actual lo es sólo en cierto tiempo y para un solo lugar me alegro que sean así las cosas y renuncio a la vez a la sagrada faz y también a la voz entonces, como no me es posible pensar que he de volver me regocijo al tener que construir algo que me proporcione regocijo

Y ruego a Dios que nos tenga misericordia ruego que nos haga olvidar estos asuntos que originan en mí tanta discordia ya que los he discutido y me los he explicado demasiado porque no abrigo esperanzas de volver otra vez que estas palabras respondan por lo que ya se ha hecho que no se hará otra vez y que se nos juzgue con misericordia porque con estas alas no es posible volar son simples abanicos y para abanicar un aire seco ya y muy reducido más seco, más reducido que la voluntad enséñanos a sentir y a prescindir, danos tranquilidad.

Ora por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Ora por nosotros por ahora y en la hora de nuestra muerte.

Versión de Jorge Elliott