La abeja y el cuclillo

La abeja y el cuclillo

Saliendo del colmenar, dijo al Cuclillo la Abeja: «Calla, porque no me deja tu ingrata voz trabajar. No hay ave tan fastidiosa en el cantar como tú: cucú, cucú y más cucú, y sempre una misma cosa»

«¿Te cansa mi canto igual? (el Cuclillo respondió). Pues a fe que no hallo yo variedad en tu panal. Y pues que del propio modo fabricas uno que ciento, si yo nada nuevo invento, en ti es viejísimo todo.» A esto la abeja replica:

«En otra de utilidad, la falta de variedad no es lo que más perjudica; pero en obra destinada sólo al gusto y diversión, si no es varia la invención, todo lo demás es nada.»